Warner Rojas finaliza primera fase de aclimatación

 

-“Me siento bien físicamente”, afirmó Rojas vía teléfono satelital.

(3-5-18) El alpinista costarricense Warner Rojas finalizó su primera etapa de aclimatación, previo a su intento por ascender a la quinta montaña más alta del mundo: el monte Makalu (8463 m.s.n.m.)
“Hemos estado diez días a 5700 metros de altura en el campo base del Makalu realizando la primera fase de aclimatación. Dado que esta semana está pronosticada con  mal clima, decidimos bajar a los 3800 metros, para tener una recuperación más rápida”, explicó Rojas por medio del teléfono satelital que le provee la compañía costarricense www.panapager.com

“ME SIENTO BIEN”

“La próxima semana regresaremos al campo base del Makalu y esperamos atacar cumbre entre el 15 y el 22 de mayo, según las ventanas climatológicas”, agregó Rojas vía satélite.
Warner regresó a los Himalayas, seis años después de su hazaña en el Everest.
“Me siento bien física y anímicamente”, confirmó Warner.
El nuevo objetivo de Rojas  es la quinta montaña más alta del mundo y que -a su criterio- tiene una mayor dificultad técnica para realizar su ascenso que el propio Everest.
En su travesía lo acompaña el alpinista catalán Jesús Morales, a quien Warner conoció en 2012 durante el ascenso al Everest y la Doctora Mireia Gili, encargada de velar por la salud de los montañistas.

EXPEDICION DE DOS MESES

  • Primavera de 2018, 56 días. del 30 de marzo  al 28  de mayo.
  • Cordillera del Himalaya, Nepal.
  • Ruta normal, cara N/ NO.
  • Sin oxígeno artificial.
  • Cuatro campos de altura:
    • CAMPO BASE  5.300m.
    • CAMPO BASE AVANZADO 5.600 metros.
    • CAMPO I a 6.400 metros.
    • CAMPO II a 6.800 metros.
    • CAMPO III a 7.400 metros.
    • CAMPO IV a 7.800 metros.

La ruta de ascensión prevista sigue la primera ruta francesa de 1955 por la cara noreste y cresta norte.

El Makalu es el tercero de los ocho miles más difíciles de ascender del planeta.
Su ruta de ascensión presenta dificultades técnicas de escalada superiores al Monte Everest, del que solo dista 360m. de altura.
En esta ocasión, el reto también está en ascenderla sin ayuda de oxígeno suplementario.

DETALLES TECNICOS

La ruta exige la instalación de 1200m de cuerda fija, abastecer cuatro campos de altura y un ataque a cima que obliga a permanecer cinco jornadas a gran altitud.
Tendrá una duración de unos dos meses aproximadamente, durante los meses de abril y mayo.
Estas fechas no son casuales, tienen su explicación. Para escalar el Makalu se necesitan entre 50-60 días más o menos. A finales de mayo, ya se empiezan a notar los primeros temporales del Monzón, fuertes vientos y continuas lluvias que obligan a las expediciones a abandonar las montañas hasta el otoño. Normalmente se fija una fecha tope para el día de cumbre, entre el 15 y el 20 de mayo como máximo.
“Si al 20 de mayo le restamos cincuenta días, nuestra expedición empezaría el 30 de Marzo. El cambio climático es una realidad y algún año se han hecho cumbres a primeros de junio, pero no es lo normal”, indicó Warner.
El campo base avanzado se sitúa a 5600m, la altura del Monte Kilimanjaro, techo del continente africano.

TRABAJO EN ALTURA

El itinerario desde el campo base hasta el campo I transcurre por una morrena glaciar muy inestable, donde todo es una sucesión de rocas acumuladas sobre el hielo. Además el recorrido intenta colarse entre un laberinto de Seracs ( bloque de hielo ), a los que hay que guardar distancia para evitar estar bajo su trayectoria de caída.

El campo I y II se instalan a 6.400m, y 6.800m, respectivamente, tras recorrer un complejo glaciar con muros de escalada en hielo. El recorrido obliga a dar muchas vueltas buscando un paso entre las grietas, normalmente se aprovechan los puentes de hielo asegurados con cuerdas fijas.
La ascensión al campo III exige la instalación de 800m de cuerda fija a través de las pronunciadas pendientes de nieve, con trechos de roca y hielo. Este campo se emplaza a 7.400m. en el collado de Makalu-La. Este collado es legendario en la historia del Alpinismo, famoso por sus fuertes vientos. Todas las expediciones que intentan la ascensión al Makalu tienen asumido que si dejan las tiendas instaladas aquí, el viento se encarga de destrozarlas.