Un viaje a Rusia sin respuestas

Agencia PL

Una delegación de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) viaja a Moscú el miércoles con el objetivo de recoger datos sensibles sobre los años de dopaje institucional en Rusia (2011-2015), pero todavía queda mucho antes de llegar a eventuales sanciones contra deportistas.

En vísperas de la reunión no se han anunciado ni los nombres de los tres expertos científicos y técnicos mandados por la AMA ni el lugar de la reunión con los representantes de las autoridades rusas -tal vez un hotel de Moscú-.

Este cara a cara preparará, para los días o semanas siguientes, la extracción de miles de datos de controles antidopaje del antiguo laboratorio de Moscú, escenario de un fraude masivo relacionado con la maquinaria del Estado ruso entre 2011 y 2015, según investigaciones internacionales, entre ellas la del jurista canadiense Richard McLaren.

La AMA, que había suspendido a la Agencia Antidopaje Rusa (Rusada) en noviembre de 2015, fijó como condición previa tener acceso al laboratorio para levantar las sanciones.

Finalmente, tras meses de ‘impasse’, el comité ejecutivo de la agencia mundial aceptó, el 20 de septiembre, invertir los pasos: la Rusada volvió a estar entre las agencias llamadas “conformes” pero la AMA exige ahora recuperar los datos brutos de los controles entre 2011 y 2015.

Tachada de indulgente, la AMA se defendió garantizando nuevas sanciones en caso de que Rusia no colabore de aquí al 31 de diciembre.

– ‘Eximir o sancionar’ –

Desde el inicio del caso ruso, la AMA, el movimiento olímpico y las federaciones internacionales se han enfrentado a una falta de pruebas directas para implicar a deportistas y abrir procesos disciplinarios.

Así, en febrero de 2018, el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) anuló totalmente las sanciones a 28 de los 43 deportistas rusos suspendidos por el Comité Olímpico Internacional (COI) para los Juegos Olímpicos de Pyeongchang por haberse aprovechado del sistema de dopaje de Estado durante los Juegos de Sochi-2014.

“Lo que queremos, para poder eximir o sancionar a los deportistas, es el ‘screening’ inicial que revela los productos encontrados en la muestra”, explicó a la AFP el director de las investigaciones de la AMA, Günter Younger.

Estas informaciones, añadidas a elementos de los informes de McLaren y a la base de datos del laboratorio, podrían ayudar a conformar expedientes más sólidos. Pero de acuerdo a varias fuentes en el antidopaje, se estará muy lejos de las cifras de Richard McLaren, quien estimó en unos mil el número de deportistas rusos que se beneficiaron del sistema.

Porque la AMA no está del todo segura de disponer de las muestras correspondientes -en otras palabras, la reina de las pruebas- para reanalizarlos, debido a que algunos pueden haber sido destruidos y otros falsificados.

“En general no se trata de casos clásicos donde tenemos una muestra con una sustancia (…) Aquí tenemos datos que provienen de controles e informaciones gracias a nuestras investigaciones”, explicó Younger a la AFP. Y el tiempo pasa. En el momento del fraude la prescripción para los casos de dopaje era de 8 años.

Hasta el momento solo las federaciones internacionales de atletismo (IAAF) y de biatlón (IBU) han abierto procesos disciplinarios, basados en los informes de McLaren principalmente. La IAAF, que suspendió a Rusia de todas sus competiciones internacionales desde noviembre de 2015, salvo a atletas escogidos a mano, se reúne el 3 y 4 de diciembre para prolongar o poner fin a las sanciones.