La llama olímpica llegará este viernes a Japón

En el Estadio Panatenaico, la llama Olímpica fue entregada este jueves a Tokio 2020  y está lista para llegar este viernes a Japón para iniciar un recorrido por todo el país que tendrá lugar sin presencia multitudinaria de público debido al coronavirus.

La llama será transportada en un avión que partirá este jueves desde Grecia y llegará al aeropuerto tokiota el viernes, antes de iniciar un trayecto por territorio nipón.

La exnadadora olímpica Naoto Imoko será la encargada de recoger la antorcha, que a su vez será custodiada por varios oficiales de Tokio 2020 que se encuentran en Grecia y la entregarán a su llegada prevista el viernes a la base aérea de Matsushima (nordeste de Japón), donde se celebrará una ceremonia de bienvenida de escala reducida.

Tras su llegada a Japón, la llama olímpica -para entonces ya prendida en la antorcha con forma de flor del cerezo- será expuesta al público durante una semana en varias de las localidades niponas más castigadas por el terremoto y el tsunami de 2011, junto a diversos actos y festejos que han sido suspendidos.

El relevo de la antorcha olímpica arrancará el 26 de marzo en el J-Village, unas instalaciones deportivas en la prefectura de Fukushima (noreste) que servían hasta hace poco como base logística para acceder a la accidentada planta nuclear de Fukushima Daiichi.

El comienzo del recorrido de la antorcha a manos de las “Nadeshiko” (la selección femenina de fútbol campeona mundial en 2011) iba a marcarlo una ceremonia abierta al público, pero finalmente tendrá lugar sin asistentes para evitar posibles contagios por el coronavirus y siguiendo las recomendaciones del Gobierno nipón.

El lema elegido para el relevo es “La luz ilumina nuestro camino” y con su recorrido se aspiraba a que las regiones que aún arrastran los estragos de la catástrofe se sintieran partícipes en la cuenta atrás hacia los Juegos que acogerá, en principio, la capital nipona.

Pero el recorrido que atravesará las 47 prefecturas ha quedado deslucido por el brote del coronavirus, que empujó al Gobierno nipón a tomar medidas drásticas para prevenir su propagación durante como recomendar la cancelación de eventos culturales y deportivos multitudinarios y cerrar todos centros escolares durante todo marzo.

Escaso público y con mascarillas

En este escenario de crisis sanitaria, los organizadores de Tokio 2020 han optado por seguir adelante con el relevo de la antorcha aunque recomendaron a los ciudadanos no acudir de forma multitudinaria a su paso, sin haber llegado a prohibir la presencia de público.

Los organizadores también pidieron a los japoneses que se abstengan de salir a las calles al paso del relevo “si se encuentran mal”, aconsejaron mantener “una distancia de seguridad” entre ellos y advirtieron que se podría modificar el recorrido en caso de que se concentrara demasiado público.