Hoy saldrán nuevas medidas contra el dopaje tecnológico

AFP

Con el objetivo mejorar la detección de motores en las bicicletas, la Unión Ciclista Internacional (UCI) desvelará su arsenal de medidas contra el dopaje tecnológico. Una prioridad del nuevo presidente de la UCI, el francés David Lappartient.

Elegido en septiembre pasado al frente del ciclismo Mundial para suceder al inglés Brian Cookson, David Lappartient presentará su plan de acción en Ginebra.

Aunque por el momento sólo estén confirmados dos casos de motores en bicicletas en competición, la sospecha sigue siendo lo suficientemente fuerte como para que la UCI otorgue prioridad a este tipo de trampas.

El antiguo ciclista profesional francés, Jean-Christophe Péraud, 2º en la general del Tour de Francia de 2014, que tiene a su vez el título de ingeniero, fue designado en noviembre para dirigir la comisión encargada de la lucha contra el dopaje tecnológico.

Para detectar posibles trampas tecnológicas, “utilizaremos rayos X, cámaras térmicas, desmontaremos bicicletas, y otros métodos podrán ser utilizados”, avanzó Lappartient.

“Tenemos por delante también un trabajo en la detección, en base a las imágenes de televisión, analizando aceleraciones inmediatas y detectando cosas que podrían resultar anormales”, añadió el presidente de la UCI.

– Con la colaboración del CEA –

Para ello, la UCI contará con la colaboración del Comisionado para la Energía Nuclear y las Energías Alternativas (CEA), cuyo director general adjunto, Gabriele Fioni estará presente el miércoles en la conferencia de prensa de la UCI.

“El miércoles anunciaremos el plan de acción para el 2018 y las investigaciones que hemos realizado para desarrollar un método de detección completa e infalible para el futuro. Y es en ese marco en el que trabajaremos junto a la CEA”, indicó la UCI.

También estará presente el estadounidense Bob Stapleton, antiguo dirigente del equipo Columbia (ex-T-Mobile), y miembro del Comité Ejecutivo de la UCI, miembro asimismo de la comisión encargada del fraude tecnológico.

El primer caso probado de una bicicleta impulsada por un motor oculto tuvo lugar en enero de 2016 en los Mundiales de ciclocrós. La belga Femke Van den Driessche fue suspendida seis años por la UCI.

El primer caso detectado en Francia fue descubierto el pasado mes de octubre en una carrera de aficionados.

El corredor, de 43 años, era objeto de sospechas desde tiempo atrás por la Agencia Francesa de lucha contra el Dopaje (AFLD), y fue inspeccionado por los jueces de esta modesta carrera, pero homologada por la Federación Francesa de Ciclismo.