Final de la Libertadores con suficientes novias

AFP

Madrid, Sao Paulo, Medellín, Génova, Asunción y Doha. La lista de urbes dispuestas a acoger la final de la Copa Libertadores de América-2018 no para de crecer, a la espera de que la Conmebol decida dónde se disputará, si el Tribunal de Disciplina del organismo lo permite.

El estadio Santiago Bernabeu, del Real Madrid, aparece como el más reciente postulante para organizar la empañada final de la Libertadores, según informa este jueves la prensa española.

“La final de la Libertadores entre River y Boca apunta al Santiago Bernabéu”, afirma la edición en línea del diario El País.

El estadio ‘merengue’ podría ser la sede del partido tras “un acuerdo en el que han estado trabajando en las últimas horas la Conmebol, la FIFA, la Federación Española de Fútbol y el Real Madrid”, asegura el diario, que cita “fuentes conocedoras de la negociación”.

El ataque con piedras y palos de barrabravas de River al autbous que trasldaba al plantel de Boca, dejó a varios jugadores ‘xeneizes’ afectados, entre ellos el capitán Pablo Pérez, herido en su ojo izquierdo.

Los incidentes obligaron a aplazar en dos ocasiones la inédita superfinal entre los archienemigos del fútbol argentino, de la que estaba pendiente todo el planeta.

La Conmebol dijo después que el superclásico se jugará el 8 o el 9 de diciembre fuera de Argentina, pero a la espera del fallo del Tribunal de Disciplina.

El diario madrileño AS va más lejos al afirmar que el encuentro en el Bernabeu se jugaría el 9 de diciembre a las 19h30 GMT.

Según AS, la “FIFA reclamó en la mañana de este jueves a la Federación Española de Fútbol para que sacara del apuro a la Confederación Sudamericana, que no era capaz de llegar a ningún acuerdo con los clubes”.

– En manos del Tribunal –

Pero todo está en el aire, y las especulaciones y rumores no paran de crecer.

La presentación de Boca Juniors de nuevas pruebas ante dicho organismo el miércoles exigiendo la descalificación de River Plate por los incidentes del pasado sábado, puso nuevamente en duda la disputa del partido.

AFP / Norberto DUARTEEl presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, responde a preguntas de periodistas luego de una reunión en la Conmebol el 27 de noviembre de 2018 en Luque, cerca de Asunción

River por su parte sigue adelante en su intención de jugar el partido y el miércoles de noche su entrenador, Marcelo Gallardo, tras la eliminación en semifinales de la Copa Argentina ante Gimnasia de La Plata, insistió en que “vamos a jugar la final. No sabemos ni cuándo ni dónde, pero a partir de mañana (jueves) vamos a preparar el partido”.

La posición de Gallardo, en línea con la del presidente ‘millonario’, Rodolfo D’Onofrio, choca con la postura de máxima de Boca, que pide que lo declaren campeón de la Libertadores.

“Nosotros no aceptamos jugar ningún partido hasta que el Tribunal se expida”, ratificó tajante la noche del martes el presidente ‘xeneize’, Daniel Angelici, advirtiendo que “no estoy conforme con que hayan puesto una fecha para jugar”.

Al día siguiente, D’Onofrio, le respondió desafiante: “Dejá de presentar carillas (folios) y vení a jugar”.

“Si el presidente de Boca me está mirando… Terminá con esto, dejá de presentar carillas (de protesta en la Conmebol), vení a jugar. Juguemos el partido, no inventemos, vos firmaste conmigo. Vos me diste tu palabra a mí y al presidente de la Conmebol (Alejandro Domínguez). Creo que vos tenés palabra y te están llevando a algo que no tenés que hacer”, dijo D’Onofrio.

– En la cancha –

El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, fue claro sobre la realización de la final.

“El partido final se juega fuera de Argentina”, dijo el jefe de la Conmebol y fijando el 8 y 9 de diciembre, en horario y sede por definir, las fechas de la disputa de la suspendida final por los ataques de ‘barrabravas’ de River.

Boca se ampara en el artículo 18 del Reglamento de Disciplina de competición de la Conmebol, que prevé sanciones hasta la derrota.

En la determinación del resultado o la descalificación que prevé el artículo 18 del reglamento quiere hacerse fuerte Boca, que en 2015 fue expulsado en los octavos de final de la Libertadores, precisamente en un partido ante River, cuyos jugadores fueron atacados con gas pimienta a la salida del entretiempo en la Bombonera.

River terminó ganando ese año su tercer título de Libertadores, mientras Boca, en la cancha o en el escritorio, busca su séptima corona para igualar a su compatriota Independiente como máximo ganador del certamen continental.

– De vuelta a los terrenos de juego –

Mientras tanto, Boca Y River deberán volver a los campos de juego este fin de semana, en el marco de la decimocuarta fecha de la Superliga argentina.

El equipo ‘xeneize’ jugará el domingo un clásico contra Independiente, al que quiere alcanzar como máximo ganador de la Copa Libertadores con siete títulos, mientras River también lo hará el mismo día contra Gimnasia de La Plata, el mismo equipo que viene de eliminarlo el miércoles en semifinales de la Copa Argentina.