Exciclista alemán suma otro escándalo en pocos días

AFP

La caída a los infiernos de Jan Ullrich, único alemán en ganar el Tour de Francia, sumó otro episodio el viernes al ser arrestado por golpear a una prostituta, justo antes de iniciar su cura de desintoxicación.

Ullrich acababa de pasar la noche con la mujer. Según la fiscalía la golpeó y la estranguló. La víctima necesitó “atención médica”, declaró a la AFP la policía, que detuvo al exciclista de madrugada en un hotel de lujo de Fráncfort.

El exciclista, de 44 años, estaba “bajo los efectos del alcohol y de las drogas” en el momento de su arresto, precisó la fiscal Nadja Niesent, por lo que aún no prestó declaración.

“Hay una investigación abierta por intento de homicidio así como golpes y heridas peligrosas, pero la fiscalía no ve de momento indicaciones graves sobre un intento de homicidio (…) ni (por lo tanto) razones para mantenerlo detenido”, agregó. Un juez debe decidir sobre ello este viernes.

El ganador del Tour de France 1997 acababa de regresar el jueves de la isla española de Mallorca, donde reside, para empezar un tratamiento de su adicción al alcohol y las drogas.

El viernes pasado había sido detenido por la policía española por haberse metido por la fuerza en casa de su vecino, el actor y director alemán Til Schweiger, y haber provocado una pelea en su jardín.

Tras su liberación, declaró que quería empezar una cura de desintoxicación que le permitiría, entre otras cosas, volver a ver a sus tres hijos que están bajo custodia de la madre desde la separación de la pareja a finales de 2017.

Según la prensa alemana recibió la semana pasada el apoyo de su gran rival en el deporte, el estadounidense Lance Armstrong.

– Dopaje –

Su arresto la semana pasada planteó la pregunta en Alemania sobre la difícil reconversión de los deportistas de alto nivel.

AFP/Archivos / Joël SAGETEl exciclista Jan Ullrich el 12 de julio de 2005 en la 92ª edición del Tour de France

Durante su carrera “los atletas (…) vuelven casi a ser como niños, que no deciden nada por sí solos si no son prudentes”, explicó en el diario Bild el psicólogo del deporte Matthias Herzog.

“Los deportistas deben encontrarse un nuevo objetivo. Antes, tenían claro lo que hacían y el objetivo. Pero ahora, necesitan nuevas actividades y dar un nuevo sentido a sus vidas. Si no lo encuentra, la caída comienza”, agregó.

Gran ciclista, Ullrich tenía la carrera asegurada, pero su desempeño decepcionó. Cayó por su falta de constancia y finalmente por el dopaje.

A pesar de su victoria en el Tour en 1997, la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sídney en 2000, la Vuelta de España en 1999 y sus dos títulos de campeón del mundo contrarreloj (1999 y 2001), no pudo estar a la altura de lo que se esperaba de él.

Nativo de Rostock (norte) y formado en Alemania del Este, Ullrich se vio rápidamente superado por sus excesos. En 2002 fue suspendido seis meses por una noche de discoteca con mucho alcohol y éxtasis.

El último año de su carrera profesional, 2006, se convirtió en una pesadilla: su nombre apareció en la Operación Puerto, una red de dopaje para mejorar el rendimiento mediante transfusiones sanguíneas organizada por el médico español Eufemiano Fuentes.

Quedó fuera del equipo la víspera de que comenzara el Tour de Francia.

En febrero de 2007 anunció su retiro. Un año después el Tribunal arbitral del deporte expresó su convencimiento de que se había dopado y anuló todos sus resultados obtenidos luego de mayo de 2005.

En 2013, luego de años de negarlo, reconoció finalmente que se dopó.