Escándalo e corrupción salpica hasta los próximos juegos

AFP

A una semana de la atribución oficial de los Juegos-2024 a París, el COI, que ya estuvo inmerso en un escándalo a principios de los años 2000, está de nuevo en el ojo del huracán por las nuevas sospechas de compra de votos durante el proceso de designación de Rio como sede de los Juegos-2016.

Entre los Juegos de Invierno de Salt Lake City en 2002, precedidos por un gran escándalo de compra de votos, y los de Rio-2016, pasaron 14 años, pero los primeros elementos ofrecidos por la justicia en Brasil y Francia dan a entender que las prácticas corruptas no han desaparecido.

Las autoridades brasileñas llevaron a cabo el martes una gran operación contra el jefe de la candidatura de Rio, Carlos Nuzman, exmiembro del COI, sospechoso de haber organizado la compra de votos para obtener la atribución de los Juegos en 2009, por delante de las otras candidatas, Madrid, Tokio y Chicago.

La policía dijo investigar “una red internacional de corrupción” que incluía “la compra de votos en el marco de la elección por el COI de la ciudad-sede de los Juegos Olímpicos de 2016”.

Supuesta pieza clave de la operación, Papa Massata Diack, hijo de Lamine Diack, en aquella época presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) y también miembro del COI.

Papa Massata Diack habría recibido 1,5 millones de dólares del empresario brasileño Arthur Soares y los habría distribuido después a cambio de votos a favor de la candidatura de Rio.

Para Patrick Nally, fundador del programa de márketing ‘TOP’ del CIO y buen conocedor del movimiento olímpico, el CIO “puede argumentar que se trata de un acto de un grupo de delincuentes dirigido por la familia Diack. Pero si otros miembros son implicados y recibieron pagos y si las pruebas se extiende también a la designación de Tokio (para 2020), la credibilidad del COI saltará en pedazos”.

– ‘Una pérdida de tiempo’ –

AFP / Apu GomesEliane Cavalcante, arrestada durante el operativo el 5 de septiembre de 2017 en Rio de Janeiro

“Además del paralelismo con la FIFA, las reformas llevadas a cabo tras Salt Lake City se antojan como una pérdida de tiempo”, añade Nally interrogado por la AFP.

“Varios elementos concordantes permiten pensar que los votos de los miembros de la IAAF y el COI fueron negociados a cambio de retribuciones para obtener la designación de las ciudades encargadas de organizar las mayores competiciones deportivas mundiales”, precisó la fiscalía financiera francesa, inductora de la investigación.

Carlos Nuzman, presidente del Comité Olímpico Brasileño, está acusado de haber actuado como intermediario entre Soares y Papa Massata Diack y más generalmente “entre empresarios y representantes del COI”.

“No hay ninguna prueba”, aseguró el martes su abogado Sergio Mazzillo.

Pero si las sospechas se confirman, será un duro golpe para el COI. El asunto ya se cobró una víctima: el exatleta namibio Frankie Fredericks. El diario Le Monde reveló en marzo la existencia de un pago de 300.000 dólares en 2009, el mismo día de la nominación de Rio, a través de una estructura que el diario atribuyó al exvelocista, entonces escrutador de los votos para el COI.

Fredericks, miembro del COI desde 2012, justificó este ingreso como pagos por actividades de promoción del atletismo, pero fue obligado a dimitir de la presidencia de la comisión de evaluación de los Juegos-2024.

Los hechos reprochados recuerdan al escándalo precedente de los Juegos de Invierno de Salt-Lake City en 2002: una treintena de miembros del COI fueron acusados de obtener favores (tratamientos médicos gratuitos, bolsas de estudio para sus hijos, terrenos a precios reducidos…) a cambio de su voto a favor de la ciudad norteamericana.

– Comisión de Ética –

Al final, una veintena fueron excluidos del COI o recibieron una sanción.

AFP / Apu GomesVarios agente de la Policía Federal salen de la residencia del jefe del Comité Olímpico de Brasil, Carlos Arthur Nuzman, en Rio de Janeiro, el 5 de septiembre de 2017

“La indignación mediática y popular era tal que el COI no tuvo más remedio que reestructurarse”, recuerda el investigador suizo Jean-Loup Chappelet en un artículo. Así se creo, en junio de 1999, una Comisión de Ética de la que formó parte, entre otros, Robert Badinter, exministro de Justicia francés.

Los Juegos de 2012, atribuidos a Londres (en detrimento de París), también fueron investigados y en 2004, la Comisión de Ética suspendió al búlgaro Ivan Slavkov, miembro búlgaro del COI que en un reportaje emitido antes de los Juegos de Atenas, se mostró dispuesto a negociar un “contrato” con el fin de hacer votar a los miembros del COI a favor de la capital británica. En 2005, el COI expulsó a Slavkov.

“Proteger la integridad del proceso de candidatura se convierte de gran interés para el COI, así como identificar y sancionar cualquier infracción”, recordó el martes el organismo olímpico.