El adiós del héroe de Atenas

AFP

La fama mundial le llegó por sus proezas en la NBA, pero para los argentinos, Emanuel ‘Manu’ Ginóbili es el emblema de la ‘Generación Dorada’ que conquistó el oro olímpico en Atenas-2004, héroe nacional y orgullo, según otros ídolos del deporte de su país.

En Argentina, donde el fútbol es omnipresente y el tenis se popularizó por figuras como Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini, el básquet fue sumando adeptos como deporte de equipo impulsado por la figura estelar de Ginóbili, quien el lunes anunció su retiro.

“Creo que se retira un ejemplo del deporte nacional, un tipo que ha dado mucho para toda la Argentina desde adentro y afuera de una cancha de básquet. En su vida personal y profesional ha hecho cosas que nadie creía que se pudieran lograr”, dijo de Ginóbili el tenista Juan Martín del Potro, quien le dedicó el martes su victoria sobre el estadounidense Donald Young en el Abierto de Estados Unidos.

Del Potro, N.3 del ranking mundial, sostuvo que “como argentino, siempre vamos a estar agradecidos por lo alto que llevó nuestra bandera, y por lo respetado que es a nivel mundial”.

Los campeonatos de la NBA (2003, 2005, 2007, 2014) con los San Antonio Spurs lo catapultaron a la cima del básquetbol internacional. Pero este hombre de 41 años también es celebrado en Argentina por haber vestido la casaca nacional entre 1998 y 2016 con vocación de equipo.

“Sos un orgullo nacional, Manu”, le expresó el legendario futbolista Diego Maradona en Instagram.

No faltaron elogios de la prensa: “Recién se fue pero ya es leyenda”, “No habrá ninguno igual”, “Uno de los mas grandes del deporte”, titularon los principales diarios argentinos.

– Corrección política e imposibles –

“El deporte argentino tiene a un dios sucio (Maradona), a un superpibe formateado en catalán (Leo Messi) y a ídolos con pies de barro. Todos tienen completas varias páginas del libro de quejas. Ginóbili, en cambio, es un tótem sin contraindicaciones, un héroe de la corrección política”, describe en la revista Anfibia el periodista Alejandro Wall.

Según Wall, Ginóbili es “la apología del hombre común, incluso con su calvicie y su nariz aguileña”.

Desde que anunció su retiro, los argentinos se fundieron en elogios para el astro de la NBA, nacido el 28 de julio de 1977 en Bahia Blanca, cuna del basquet en el país sudamericano, una ciudad portuaria de 300.000 habitantes, 600 km al sur de Buenos Aires.

Con Ginóbili en rol protagonista, Argentina ganó el oro (Atenas-2004) y el bronce olímpicos (Pekín-2008), preanunciados en un subcampeonato mundial en Indianapolis 2002.

En aquel torneo de 2002, en el que Argentina perdió la final ante Yugoslavia, la ‘Generación Dorada’ logró su primera e histórica victoria sobre la selección de Estados Unidos, en segunda ronda.

La ‘venganza’ llegaría dos años más tarde, cuando en el arranque de los Juegos Olímpicos ante Serbia y Montenegro, Ginóbili convirtió una legendaria canasta que selló la victoria argentina que culminaría con la presea dorada.

Dirigido por Rubén Magnano, el equipo de Ginóbili, con Andrés ‘Chapu’ Nocioni, Luis Scola, Carlos Delfino y Fabricio Oberto, entre otros, volvió a derrotar a Estados Unidos por 89-81 en semifinales. Esta vez en la final doblegó a Italia (84-69).

El campeonato de América en 2011, de Sudamérica en 2012 y el cuarto puesto en los olímpicos de Londres-2012, sumaron brillo al Ginóbili de casaca albiceleste.

“Ginóbili fue mucho más que un crack, fue un gestor de imposibles. Que Argentina gane un mundial de fútbol está dentro de lo posible. Qué les gane a los monstruos de la NBA y que se cuelgue una medalla de oro olímpica cabe en la delgada línea que divide la realidad del cuento fantástico”, sostiene el diario deportivo Olé, que le dedicó sus ocho primeras páginas este martes.

– Argentina lo espera –

“Hace dos años que no viene a Argentina. Lo estaremos esperando por acá”, dijo el martes su hermano mayor, el exbasquetbolista Sebastián ‘Sepo’ Ginóbili, actual técnico del club Bahía Basket.

A ‘Manu’ lo esperan tiempos de descanso, de disfrutar de sus tres hijos y de viajes de placer. “No lo veo en los próximos años haciendo algo ligado al básquet”, dijo ‘Sepo’.

En Argentina, Ginóbili es sinónimo de basquet, de humildad y de profesionalismo.

Quizás la única sombra sobre él sea un litigio que arrastra desde 2005 con la comunidad mapuche que lo acusa de “usurpar” unas 625 hectáreas en la Patagonia argentina, que están ubicadas en tierras ancestrales, que él dice haber comprado “de buena fe”.