Dirigencia del Fútbol peruano en escándalo

AFP

La Federación Peruana de Fútbol (FPF) quedó sumida en una crisis interna este martes tras la negativa de su presidente, Edwin Oviedo, a renunciar luego de divulgarse conversaciones telefónicas con un juez involucrado en el escándalo de los audios.

Los miembros de dos órganos de la FPF -el Comité Consultivo y la Comisión de Ética- renunciaron, mientras algunos directores de la Federación buscan que Oviedo dé un paso al costado al menos durante las investigaciones del escándalo de los audios.

También renunció este martes el presidente del Tribunal de Apelaciones de la FPF, Juan Monroy.

El Comité Consultivo lo integraban cinco prominentes empresarios y personalidades que ayudaban al presidente de la Federación a “tener una mirada estratégica para las grandes decisiones”, entre ellos Luis Felipe Cantuarias, integrante del Comité de Gobernanza de la FIFA.

El detonante para su renuncia, según medios peruanos, fue la confirmación de que un empresario detenido por el escándalo de los audios había conseguido un contrato para obras en un centro deportivo de la Federación.

Los medios peruanos han divulgado audios de conversaciones telefónicas entre Oviedo y el suspendido juez César Hinostroza, de la Corte Suprema, el magistrado de mayor rango involucrado en el escándalo de venta de sentencias y tráfico de influencia.

Aunque no se escucha nada ilegal en el diálogo, queda claro que tenían un estrecho lazo entre ellos y con el empresario preso.

– Continuidad de Gareca –

También renunciaron en una carta los cuatro miembros de la Comisión de Auditoría y Ética de la FPF, encabezada por Francisco Dongo Soria, luego de que Oviedo afirmara que únicamente renunciará si es condenado por haber cometido algún delito.

La crisis interna estalló en momentos que la Federación trata de convencer al técnico argentino Ricardo “El Tigre” Gareca a que renueve su contrato con el seleccionado peruano de cara a la Copa América de Brasil-2019 y al clasificatorio sudamericano al Mundial Catar-2022.

Gareca, el artífice de la clasificación a Rusia-2018, tiene previsto llegar a Perú (desde sus vacaciones en Argentina) este jueves para hablar con la Federación sobre un nuevo contrato, pues el anterior culminó en el reciente Mundial.

Sin embargo, periodistas deportivos dicen que la decisión de Gareca dependerá “de cómo se blinde el tema deportivo” del caso de los audios.

Las grabaciones han mostrado una estrecha amistad entre Hinostroza, Oviedo y el empresario Antonio Camayo, uno de los 12 detenidos por el escándalo que estalló el 8 de julio y que le ha costado sus puestos al presidente de la Corte Suprema y al ministro de Justicia.

En el cargo desde enero de 2015 con la promesa de “moralizar el fútbol peruano”, Oviedo negó haber favorecido al juez para adquirir pasajes o boletos para el Mundial Rusia-2018, que desató gran pasión en Perú debido al retorno de su selección tras una ausencia de 36 años.

– Caída tras caída –

El director deportivo de la FPF, el exinternacional Juan Carlos Oblitas, dará una conferencia de prensa el miércoles “para deslindar la parte deportiva de los problemas de Edwin Oviedo”, en un esfuerzo encaminado a lograr que Gareca siga con la selección peruana.

El escándalo de los audios ya había alcanzado al fútbol peruano la semana pasada, con la difusión de una conversación telefónica en la que el exseleccionado Teófilo Cubillas pedía ayuda al juez Hinostroza para un prófugo condenado a 16 años de prisión.

En respuesta al escándalo, el presidente de Perú, Martín Vizcarra, lanzó una ambiciosa reforma judicial y anunció un referendo para legitimarla.

La difusión de los audios causó la renuncia del jefe de la Corte Suprema, Duberlí Rodríguez, hace 10 días.

También le costó el puesto a Orlando Velásquez, jefe del Consejo de la Magistratura, que designa a jueces y fiscales, así como al ministro de Justicia, Salvador Heresi.

Este escándalo es una reminiscencia de la historia peruana reciente: la difusión de audios o videos provocaron la caída del presidente Alberto Fujimori en el 2000, la renuncia del mandatario Pedro Pablo Kuczynski en marzo último y la suspensión el mes pasado del popular legislador Kenji Fujimori.