Derrota en los minutos finales

Agencia PL
Cuando parecía que Costa Rica tocaría el cielo con un empate a cero frente a Brasil, en los seis minutos de la prórroga los sudamericanos marcaron dos goles que dejaron fuera a este país centroamericano de Rusia-2018.

En 90 minutos, los futbolistas ticos lograron contener el asedio de los brasileños, que tuvo en su portero estelar, Keylor Navas, a un baluarte, pero dos fallas de la defensa en la extensión del juego, provocaron las anotaciones rivales que acaban con el sueño de los centroamericanos de igualar la actuación de la Copa del Mundo anterior.

En Río de Janeiro-2014, Costa Rica logró la hazaña de ubicarse en el octavo lugar y sin perder un solo partido en los 90 minutos oficiales, pues su salida fue por penales.

Esta tarde en San Petersburgo, la selección nacional presentó su mejor esquema en el mundial ruso, sobre todo en el primer tiempo, en el cual no solo defendió con acierto, sino que tuvo dos oportunidades claras de gol, pero faltó el toque final que enviara el balón a la red brasileña.

Los aficionados ticos que observaban el partido en un céntrico comercio josefino no podían dar crédito a que después de rechazar cuanto ataque emprendieron los habilidosos futbolistas brasileños, y ya en el descuento de seis minutos concedidos por el árbitro central, dos fallas en la defensa permitieran las anotaciones de Coutinho y Neymar.

Una sensación de frustración embargó a los presentes, que ya casi festejaban un histórico empate ante Brasil, pero como dijo Roberto Fernández, el único espectador que quiso dar sus impresiones, este era el desempeño que debieron tener los nacionales ante Serbia, en el debut del Mundial.

Fernández abundó que si Costa Rica hubiese jugado de esa forma ante los europeos, hoy no estaría fuera de Rusia-2018, pues -sostuvo- todos sabemos que a Brasil era casi imposible derrotarlo, pero Serbia era asequible y ese constituía el partido que debimos ganar y no caer 0-1, como aconteció.

Desgraciadamente, agregó, después de una descollante actuación en Río de Janeiro-2014, la selección nacional -casi con los mismos jugadores- sale temprano de Rusia-2018, dejando un frío interior y la convicción de que lo pudieron haber hecho mejor