Caída de la era Española en Davis después de revolución

Cuando Juan Carlos Ferrero logró el punto de la victoria en la final del año 2000, España saldaba una vieja cuenta pendiente: por fin levantaba la emblemática Copa Davis, un torneo del que el equipo se despidió en su formato clásico este fin de semana, antes de la revolución aprobada para 2019.

La caída en la semifinal en Francia (3-2) supuso el final de una era para España en esta competición con su sistema de duelos de tres días al mejor de cinco partidos, repartidos a lo largo de varios fines de semana durante el año.

Para 2019, la Federación Internacional de Tenis (ITF) aprobó el pasado mes en Orlando el proyecto de revolución impulsado por el futbolista del Barça Gerard Piqué y el grupo Kosmos, por el que se organizaría únicamente en una semana a modo de fase final con dieciocho equipos, en una sede única.

Un torneo muy diferente al actual, que ha suscitado reacciones muy diversas.

En el equipo español se mantienen en su mayor parte favorables al proyecto, aunque aparece un temor: en el caso de que se dispute a partir de ahora siempre sobre pista rápida bajo techo, ¿España tendrá mucho más difícil ganar el torneo al no poder jugar sobre tierra batida?

“Es un hándicap muy grande. Es una de las cosas que está abierta, si el país organizador podría elegir pista o no. Pero si se juegan todas en pista rápida indoor, es un hándicap claro para nosotros. Hasta ahora cuando jugamos en casa siempre ponemos tierra, cuando jugamos fuera siempre nos ponen en dura indoor”, reconoció el domingo en Lille el capitán español, Sergi Bruguera.

– Cinco ‘Ensaladeras’ –

La historia de las finales de España en la Copa Davis llegó con las de 1965 y 1967, perdidas en Australia con la generación de Manolo Santana, presente simbólicamente en la grada de Lille este fin de semana, con una bufanda de la semifinal Francia-España al cuello.

AFP/Archivos / Juan MabromataEl equipo español de Copa Davis celebra su victoria en la final del torneo ante Argentina, el 23 de noviembre de 2008 en Mar del Plata, Argentina

Hubo que esperar al año 2000 para que España pudiera saber lo que era levantar la ‘Ensaladera’, con una final en Barcelona contra Australia.

Ferrero fue entonces el héroe, consiguiendo el punto de la victoria ante Lleyton Hewitt.

“El título de Roland Garros (en 2003) fue un sueño desde pequeño cumplido, pero no podría decidirme entre el Grand Slam y la Copa Davis del 2000”, admitió el propio Ferrero la pasada semana en una entrevista con la AFP.

Al presidente del gobierno español de entonces, José María Aznar, le pilló en una cumbre en Niza, que interrumpió para comunicar la noticia al resto de líderes.

“¡Un momento! ¡España acaba de ganar la Copa Davis!”, dijo Aznar. El anfitrión de la cumbre, el presidente francés Jacques Chirac, sonrió ante el anuncio: “Que conste en acta”.

Después llegarían otros cuatro títulos para España en la Davis.

En 2003 Australia se cobró la revancha superando en la final a España en Melbourne, pero en 2004, España ganó la final al Estados Unidos de Andy Roddick en Sevilla, liderado por Carlos Moyà y por un jovencísimo Rafa Nadal, que todavía no había empezado a encadenar títulos en Roland Garros.

La siguiente final para España fue en 2008 y allí el equipo llegó mermado por la baja por lesión de Nadal, lo que le dejaba en una posición de aparente vulnerabilidad en Mar del Plata ante Argentina.

Feliciano López y Fernando Verdasco fueron los protagonistas inesperados de aquella final y dieron el trofeo a los visitantes.

Un año más tarde, los españoles defendían su corona con éxito, con un 5-0 en Barcelona ante la República Checa de Tomas Berdych. Entonces, con Nadal en la final.

AFP/Archivos /El tenista español Rafael Nadal se pone la Copa Davis en la cabeza tras vencer en la final a Argentina, el 4 de diciembre de 2011 en el estadio La Cartuja, en Sevilla, España

La última final ganada por España en la Copa Davis llegó en 2011, de nuevo en Sevilla y ante Argentina. Nadal consiguió el punto de la victoria ante Del Potro.

En 2012, la ‘Armada’ llegó a otra final, pero la perdió ante la República Checa, sin Nadal y con la derrota de Nicolás Almagro ante Radek Stepanek en el quinto partido.

Ahora todo cambia. Desde 2019, la Copa Davis, sus 118 años de historia y el equipo español entran en una nueva era.