Balonmano crece como la espuma

Juego de Balon mano // fotografía : Mariana Luzuriaga Cavani

La Federación Costarricense de Balonmano (FECOBAL), a tenido  un año   muy  positivo luego de analizar  los   números y observar  el aumento de participantes en  su disciplina lo que los poner a pensar en miras del  2016.

Donde las cifras del Ministerio de Educación Pública (MEP), antes del 2013 había en el país menos de 500 jugadores de balonmano. En el 2014 ese número creció considerablemente a 2388 y hoy según los últimos reportes las categorías B, C y D- que comprenden las edades entre 10 y 16 años-, suman en total 3590 jugadores.

Para Dionisio Quelle, Director de Selecciones Nacionales  ,esta expansión se debe, “el plan de capacitaciones en varias partes del país es un trabajo de hormiga que poco a poco va dando sus frutos”.

“Estamos muy contentos y satisfechos con el aumento del 50 por ciento de practicantes de balonmano que ha habido en Juegos Estudiantiles. Estamos sorprendidos porque hemos superado a deportes tradicionales como el voleibol y el baloncesto”, agregó.

La FECOBAL, en conjunto con el ICODER, MEP y  Comités Cantonales de Deportes y Recreación ha podido dar a conocer el balonmano en diferentes provincias, ciudades y cantones de Costa Rica. Doce capacitaciones por año reflejan el trabajo que se ha realizado a lo largo del país y que hoy se traduce a más niños y niñas involucradas en la práctica del deporte.

Gracias a este y otros esfuerzos se han incorporado equipos de la zona del Caribe (Talamanca, Limón y Matina) Cartago (Cartago y Turrialba) y Guanacaste (La Cruz, Hojancha y Liberia). Para que la regionalización del balonmano sea completa todavía hay mucho por hacer, sin embargo los resultados indican que el camino elegido es el correcto.

Las ligas de minibalonmano y de Desarrollo Sub 17 también reflejan este crecimiento. En el 2014 había ocho equipos de mini y la semana pasada, cuando terminó el torneo que coronó campeones a Liberia en masculino y Desamparados en femenino, ese número también se había duplicado. Los Sub 17 no se quedan atrás, pasaron de 11 equipos en el 2014 a 21 en el 2015.

La FECOBAL ahora tiene el reto de ver cómo consolida todos esos nuevos jugadores, ya que una vez que los equipos del MEP pierden, quedan eliminados y no vuelven a jugar. “Hay que brindarles una competición más estable y darle continuidad a ese material humano”, agregó Quelle a modo de cierre.