Avalancha de pruebas llega al jurado de Fifagate

AFP

Fue quizás la parte más densa del juicio FIFA en más de un mes de proceso, pero también la más reveladora por el peso de la evidencia: la fiscalía estadounidense mostró el viernes al jurado una catarata de cifras y gastos exorbitantes.

De enredadas transferencias bancarias a empresas offshore vía bancos en Suiza, Andorra, Estados Unidos y China al alquiler de un lujoso apartamento en Punta del Este y decenas de miles de dólares desembolsados en Chanel y Hermes, la fiscalía siguió la pista del dinero y asegura que tiene pruebas de gigantes sobornos de empresas deportivas a los tres exmagnates del fútbol acusados.

Los abrumadores datos, revelados por el gobierno estadounidense tras un mes de proceso, incluyen miles de transacciones de las empresas deportivas Cross Trade -filial de Full Play-, Traffic y Torneos y Competencias a los acusados a cambio de contratos de televisación y marketing de partidos de fútbol en las Américas, y fueron explicados por un agente del fisco estadounidense interrogado por el fiscal Sam Nitze.

Nitze cruzó planillas Excel de los pagos de estas empresas a los acusados con emails y registros hoteleros que muestran, por ejemplo, que el acusado Juan Angel Napout, expresidente del fútbol de Paraguay y de la Conmebol, viajaba a Buenos Aires cada vez que supuestamente recibía órdenes de pago en efectivo de los Jinkis y que un monto equivalente salía de los cofres de Full Play.

– Efectivo para “Honda” –

Los presuntos sobornos entregados a Napout casi mensualmente entre 2010 y 2015 generaban una orden de pago de Cross Trade -también exhibidas al jurado- por montos de hasta 150.000 dólares mensuales, bajo las iniciales “JAN” o “Honda”, como Napout era identificado por Full Play en estos registros, según la fiscalía.

A su vez, Cross Trade señalaba en su balance contable que montos por un dinero equivalente eran destinados a diferentes beneficiarios, en su mayoría empresas en China.

Además de pagos consignados en efectivo a Napout, los Jinkis alquilaron para él un lujoso penthouse en La Barra, a pocos kilómetros de Punta del Este en Uruguay, en el verano de 2014, por unos 20.000 dólares.

La fiscalía mostró al jurado varias fotos del piso de muebles blancos con vista al Atlántico, incluida una hermosa piscina en la terraza y los baños en mármol color manteca. Y otra foto de un sonriente Napout en bermudas frente al balneario de moda, con su esposa y sus cuatro hijos y Hugo Jinkis.

– Gustos caros –

El fiscal también mostró pagos de millones realizados supuestamente en coimas a José Maria Marín, exjefe del fútbol brasileño y otro de los acusados, y gastos de éste por decenas de miles de dólares en Hermes, Chanel, Brioni y otras tiendas de lujo en Nueva York, París y Las Vegas, supuestamente con el dinero de esas coimas recibidas en la cuenta de su empresa Firelli en Morgan Stanley en Nueva York.

Y dijo que en abril de 2014, solo con una tarjeta de débito, gastó 118.220 dólares.

El antecesor de Marín, Ricardo Teixeira, uno de los 42 acusados en el megaescándalo FIFA y actualmente en libertad en Brasil, compró en enero de 2012 por su lado la mansión de Anna Kournikova en Miami al parecer en efectivo por 7,425 millones de dólares, a través de su entidad Ocha Properties, según otro documento.

Nitze también mostró documentos que en su opinión prueban que los Jinkis reservaron cientos de miles de dólares en sobornos para Manuel Burga, exjefe del fútbol de Perú y también acusado, identificado como “Fiat” en el libro de cuentas de Santiago Peña, empleado de Full Play.

Los abogados de Burga aseguran que su cliente nunca recibió dinero, pero la fiscalía estadounidense mantiene que al menos parte de ese dinero le era guardado por el exjefe del fútbol venezolano Rafael Esquivel para que no fuese retenido por las autoridades peruanas, que le investigaban. Y que 60.000 dólares sí fueron depositados por Esquivel para Burga en su cuenta de Wells Fargo en Miami, en seis veces.

En otro momento dramático del proceso, los abogados de los tres acusados pidieron a la jueza Pamela Chen declarar el juicio nulo porque quieren tener el derecho de explicar al jurado que en Brasil, Argentina o Paraguay recibir un “soborno comercial” no es delito.

Pero la magistrada rechazó esta moción y también descartó declarar la nulidad del proceso, que debe finalizar con la declaración de culpables o inocentes de los acusados antes de la Navidad.