Amador vuelve a conseguir una victoria

Prensa Movistarteam

El costarricense Andrey Amador del Movistar Team, pudo este domingo dedicarle una victoria a su pequeña Gretta, nacida hace dos meses, y saborear las mieles del éxito casi seis años después de su primer éxito con los colores de equipo español en el Giro de Italia 2012.

El bravo ciclista costarricense mostró su estupendo estado de forma en una Klasika Primavera de Amorebieta (171 km) marcada por la lluvia y en la que el control telefónico, con Castrillo, Valls, Anacona y Rubén Fernández tirando y los ataques de Carlos Betancur, desembocaron en el movimiento definitivo del ‘tico’ junto a Alejandro Valverde, a menos de 20 km para el final.

Los dos azules saltaron en la tercera y última subida a Montecalvo de un grupo de apenas veinte corredores, y tras unirse en el descenso hacia Zugastieta, iniciaron una cabalgada a dúo que trató de dificultar el postrero acelerón del ruso Strakhov (LOK). No pudo conectar con ellos en Autzagane y la dupla de Movistar Team se presentó en las calles de Zornotza con 10″ sobre un quinteto en el que Betancur rozó el triplete, 4º tras el colombiano Paredes (MZN).

El éxito de Amador es el 13º para la escuadra española -quinto ciclista en obtener triunfo en 2018, tras Valverde, Landa, Soler y Dayer Quintana-, catorce contabilizando la ‘réplica’ ofrecida minutos después por su compañera Mavi García en Noja.

Para Valverde, el rendimiento en Amorebieta es una nueva confirmación de su estado de forma antes de las inminentes clásicas de las Ardenas.

DECLARACIONES / Andrey Amador:

“Estoy contentísimo, casi no me creo que he ganado porque llevaba mucho tiempo sin hacerlo. Pero por otro lado yo sabía que este año había hecho las cosas muy, muy bien y que solo me hacía falta suerte. Tuve una fuerte caída en Harelbeke que me daño las costillas y que me impidió estar bien en las primeras clásicas y competir en Flandes y Roubaix. Pero mira, ahora ha tocado este calendario alternativo y quién me iba a decir que iba a ganar en Amorebieta…

El equipo ha estado sensacional y lo primero es darles las gracias a ellos y especialmente a Alejandro, que es un gran campeón y una gran persona y no me ha disputado la victoria. Si no, yo habría sido segundo (risas). Hemos controlado bien la carrera, hemos seleccionado y al final me he marchado en un grupo de cuatro o cinco, he acelerado y he decidido irme hacia adelante. Luego he visto que llegaba Alejandro, le he esperado y juntos hemos hecho los últimos kilómetros.

Este triunfo me da confianza para lo que viene: hacer un gran trabajo en las Ardenas para Alejandro y disputar el Giro de Italia. Este año me he preparado muy bien y estoy en un gran momento físico y mental. Solo me faltaba un poco más de suerte y aquí ha empezado a llegar. La victoria, claro, va dedicada para mi pequeña Gretta. Ella lo ha cambiado todo y me ha hecho centrarme más y tratar de ser un ejemplo para ella en todos los aspectos”.