All Blacks con la medida puesta

AFP

La Bledisloe Cup es claramente neozelandesa. Los All Blacks ganaron tranquilamente su tercer enfrentamiento de 2018 con Australia (37-20), el sábado en el Nissam Stadium de Yokohama, donde tendrá lugar la final del Mundial de rugby de 2019, que comienza dentro de menos de un año.

“Va a ser excitante volver aquí el próximo año”, aseguró el tercera línea neozelandés Kieran Read.

“Es un torneo inmenso, tendremos que llegar preparados para poder rendir al mismo nivel en ese momento”, añadió el jugador del equipo que ganó los dos anteriores Mundiales.

Con 17 puntos (1 try, 2 penales, 3 transformaciones), el apertura Beauden Barrett fue de nuevo el verdugo de los Wallabies.

Australia resistió durante una hora, antes de terminar cediendo. Como en Sídney (38-13) y Auckland (40-12), también este año.

Al descanso, Nueva Zelanda vencía 17-10. Pero pronto comenzó a funcionar la máquina ‘kiwi’, para dejar clara su superioridad.

Los All Blacks abren así su gira de partidos, que le llevarán en las próximas semanas a medirse contra Japón, Inglaterra, Irlanda e Italia.

Los australianos, por su parte, jugarán contra Gales, Italia e Inglaterra, con la misión de mejorar su imagen y ganar confianza para un 2019 marcado por el Mundial de Japón.